La calificada función del mandatario del automotor

Con cierta recurrencia, y no es una característica propia de dicha actividad profesional, ya que también existen cuestionamientos a la necesidad social de otras profesiones y oficios,  se cuestiona?  , el rol del mandatario automotor, promocionando en medios de comunicación o redes sociales como llevar adelante aquel trámite o caso, del cual  el mandatario  del automotor se ocupa, porque forma parte de sus competencias e incumbencias.

Y reiteramos,  hay multitud de ejemplos de ese tipo de “consejos útiles”  para otras actividades, incluso, y alimentado por la pandemia que tanto nos afecta, para un bien tan preciado y que merece todo el respeto que quepa, como es la salud,  por ende, no debiera sorprender que una actividad o gestión como la constitución, transmisión, modificación y extinción de los actos jurídicos vinculados a derechos sobre automotores,  también resulte cosificada a un puñado de sugerencias tutoriales.

Quienes han realizado trámites vinculados con un automotor, saben que no todo se limita a completar formularios o gestionar un turno o simplemente la mera voluntad de vender, comprar o cambiar el motor o el uso o la carrocería del auto, o denunciar ante la aseguradora un siniestro que destruyó el vehículo, o bien ofrecerlo en garantía de un préstamo bancario.

Y no se trata (solo) de la complejidad del trámite en cuestión, sino de los derechos patrimoniales y personalísimos, implicados detrás de la operatoria que se pretende realizar.

Veamos:  la transferencia por la compraventa de un automotor, lleva una secuencia, de treinta etapas, para que resulte eficiente,  donde comúnmente el usuario presta atención al estado mecánico del rodado,  o no al informe de dominio, que le estará diciendo si compra de buena fe o no, y cuya ausencia, da lugar a la presunción legal que compró de mala fe.

La afectación en garantía prendaria, del automotor, importa disminuir el derecho de propiedad del mismo, y cuando se termina de pagar el crédito, sino se inscribe la cancelación, cosa nada sencilla en la mayoría de los supuestos, no es factible , inscribir una ulterior venta, agravado hoy , por la circunstancia que los acreedores prendarios con la excusa? , de la pandemia, no otorgan los documentos necesarios para ello.

Un cambio de motor, no es una decisión meramente técnica o de conveniencia, sino una modificación con significativos efectos jurídicos sobre el automotor, que pueden frustrar la registración de una transmisión y el uso del mismo.

La denuncia de venta, no soluciona mágicamente el problema de quien entregó el automotor sin registrar la traslación, ni tampoco lo exime automáticamente de toda responsabilidad sobre el uso del mismo, y denunciar la posesión es un acto complejo, donde cabe considerar que estamos en la antesala de acciones judiciales.

Y podemos citar, incontables situaciones más, desde el simple hecho de precargar el trámite que requiere no solo de habilidad informática hasta trámites donde la ausencia de conocimientos jurídicos registrales, da lugar a ver envuelto a incauto usuario en hechos ilícitos (falsificaciones, autos gemelos, titulares fallecidos o inhibidos, prohibiciones judiciales de transferir, etc.).

Por ello, es menester que , prudentemente, el mandatario del automotor, exponga el valor y la necesidad social de su trabajo,  y destacamos la difusión de inquietudes como las que señalamos más abajo, así como que no es bueno denostar la formación recibida ni la conveniencia y necesidad de una continuar actualización en una materia dinámica y el debate doctrinario y judicial de la resolución a trámites complejos (hoy mayoría, por la misma complejidad de lo cotidiano) , ya que nos consta que ha sido realizada de un modo eficiente, en todo caso, cabe pedir a los formadores que acción emprender para mejorarlo.

Ante un tutorial, o una nota brindando consejos, simplemente señalar un par de posibles cuestiones no tenidas en cuenta por quienes los impulsaron, para que el usuario comprenda, aquello que es mejor la consulta al profesional idóneo, y el usuario, contrariamente a lo que quizás muchos suponen, es inteligente, para darse cuenta que contratar al mandatario no es un gasto más, en relación al trámite del automotor, sino contar con la tranquilidad de actuar con buena fe, gracias al consejo de una profesional calificado e idóneo.  

Adicionamos para difundir una placa digital del grupo de MANDATARIOS LIBRES Y SOLIDARIOS y un posteo del colega JUAN RUIZ de la ciudad de Corrientes que contribuyen a brindar luz, sobre esta cuestión y contribuyen a destacar que el mandatario del automotor es el auxiliar y profesional idóneo en materia de registración de automotores, no pudiendo suplirse su accionar y su profesionalidad con tutorial alguno, a riesgo de ver conculcados los derechos sobre un automotor.

DEL DR. JUAN RUIZ:

Estimado lector de esta publicación, lamento que este video confunda mas que lo que aclara, y lo que no dice es que un “trámite automotor” no es solamente presentar un formulario, pagar y retirar la cédula o la transferencia, sino que es un acto jurídico que trae un millón de consecuencias, tanto penales como civiles y administrativas. El Mandatario Automotor habilitado no solo llena un formulario, también lo protege asesorándole para que no sea parte de una estafa o quede comprometido con grandes deudas, piense que cualquier problema, por más mínimo que sea, ya le cuesta mas caro que el asesoramiento de un Mandatario habilitado…  MN Y ABOGADO JUAN RUIZ

Un comentario en “La calificada función del mandatario del automotor

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: